15.10.16

For ever young



Veo estrellas cayendo sobre nuestras alas, fugaces como lo eterno que se disfraza de anécdota. Brazos abiertos de par en par, corazones abiertos, valles fecundos, cimas nevadas, tú y yo sobrevolando los Andes y los Himalayas. 

Ahora mismo, en este instante preciso, somos perfectos y amamos perfectamente. Porque el amor siempre es perfecto si es verdadero. Luego está el simulacro de los egos que planean estrategias o telas de araña o jaulas doradas… 

Seremos siempre jóvenes si aprendemos a nacer cada día como nace el sol cada mañana. Siempre jóvenes viviendo primaveras sin fin, floreciendo sin miedo, refloreciendo de las cenizas. Porque fuimos cenizas y ahora somos cielo. 

Veo estrellas cayendo sobre nuestras alas. Despiertos. Más despiertos que nunca. Subimos las escaleras que conducen al misterio. Y habrá misterio en el tacto, en el vuelo, en el andar paralelos, en la distancia que separa un labio del otro… Quiero ese misterio, lo quiero sin comprenderlo, como siento que llegó la hora de hacer cosas grandes aunque seamos pequeños.      

Mi niña canta una canción mientras se balancea en el columpio… El mar la mece y la lleva con su música salada… Mi niña sonríe siempre… Alicia, cuento de hadas, sobre tus alas blancas alcanzaré mi sueño…

Veo estrellas cayendo… 

Y la luna que baila.