9.3.16

Pares


Són ells, que et van donar la vida. Un dia es van trobar i es van estimar. Ets el fruit del seu amor. Són ells, que t'han permès de créixer, nodrir-te, aprendre, reeixir en la vida. Amb penes i treballs i molta paciència, han  lluitat pel teu futur, mentre ara ells comencen a decaure... Els veus caminar a poc a poc, somrients, grans, i del teu cor vessa una tendresa infinita. Són ells, que sempre han viscut servint i sacrificant-se per als altres, primer per als fills, ara per als néts... Una vida plena de sentit. Savis, avancen cap al final del seu camí. Que tinguin salut i durin molts anys. No és pas agraïment, sinó veneració, el que sents. El seu exemple és i serà un far inextingible enmig dels dubtes i la foscor. Pura llum. Són ells, que encara es preocupen per tu, que resen per tu, perquè sempre han volgut la teva felicitat. Un amor incondicional. El més immens. Són ells, que et miren i t'escolten en silenci, contents, pensant que potser tota la seva feina no ha estat endebades. Nosaltres no fem l'amor, és l'amor el que ens fa a nosaltres.    

7 comentaris:

Isabel H, T, ha dit...

... y como no decirte algo después de lo que escribiste...?
Hablas de ellos, de los que van terminando el camino después de labrar la vida con amor, con paciencia con todos los esfuerzos que fueron necesarios, sin contarlos...
Y ahí está la obra...y se irán felices...
Pero esto también habla de ti, que también has venido cincelando una vida y ahora la estas viendo brillar en todas sus aristas con tantas cualidades y sientes que tu corazón... canta! canta fuerte, y te ríes y talvés lloras, porque ves que nada ha sido en vano.Ahora caminarás con más calma, la forma ya está dada y la vida hará el resto...

Toni Ros ha dit...

Gracias, amiga, por tus palabras!

Anònim ha dit...

No te engañes, el amor a los antepasados se vuelve genérico y fugaz al cabo de tres generaciones. Sólo aquellos que han hecho algo distinto se perpetúan con el tiempo. Tus padres, como los míos, dentro de tres generaciones simplemente serán un recuerdo vano, y más adelante, nada. Tú eres la prueba de su existencia, de su amor, de su vida...Más allá de ti, de tus hermanos, y de aquellos que hayan vivido con ellos, no habrá nada...dejarán de ser incluso para los demás. Es triste, pero es la vida.

Sólo aquel quien comprende que la plenitud reside en el momento, no le es necesario ni familia que recordar, ni siquiera tenerse en cuenta a sí mismo...

Conoces lo efímero, pero aún te aferras a ello. Te aferras a tu pasado porque éste aún es realidad. Luego, comprenderás que todo es un flujo, y que tú un día viste pasar el río pero decidiste observarlo desde la orilla.

Un abrazo,


Javier

Toni Ros ha dit...

Te veo en plena forma, amigo ;) Lo que dices es lo que es. Tenemos ciertos sentimientos, no? Vivo y trabajo lo efimero, aunque se me va el corazón a menudo...

Isabel H. T. ha dit...

Están un poco pesimistas... a cuál de ustedes no le gustaría que lo recordaran ? los seres cercanos seguramente los recordarán ? Como dice Javier es probable que sean hasta tres generaciones que dure el recuerdo, según el amor que les haya unido y los recuerdos que dejaron y las enseñanzas que nos legaron. porque a no ser que nos inunde la soberbia, debemos reconocer que dentro de los errores que puedan haber cometido, también nos legaron sabiduría (que no reconocemos...). Y después tenemos los casos en que realmente han hecho cosas extraordinarias, aunque no nos incluyan y las generaciones que los recuerden serán muchas... muchísimas más.Siempre será algo que agradecer. Además tendríamos que ser muy vacíos, secos, como para no querer perpetuar el recuerdo y el amor por nuestros padres y en ese caso no creo que nosotros mismos seríamos dignos de ser libres y felices...

Isabel H. T. ha dit...

Toni, lo mejor que nos puede pasar es que se nos vaya el corazón... y lo sabes, y lo experimentas...si no, seríamos piedras decorativas ( y no puedo asegurar que las piedras no sientan) .Quien cultiva el amor, tendrá el mejor jardín donde sentarse en su vejez...no le temas al amor...

Toni Ros ha dit...

Querida Isabel, mi relación con las piedras es cada vez más íntima... Y te aseguro que sienten y tienen "alma" (energía telúrica de la buena). Amor y miedo son incompatibles. La base de todo es la CONFIANZA, es decir, el no-miedo...