Vi volcanes nevados justo antes del apocalipsis Niños prodigio bebiéndose su propia sangre Humaredas de ciudades anónimas devastadas por el fuego anónimo Bosques exhaustos con pájaros exhaustos que chocaban contra los cristales y morían con los ojos abiertos y las alas plegadas Nubes radioactivas que barrían las nubes antiguas para llover polvo amarillo sobre los tejados Flores minúsculas donde los colibrís succionan néctar delicioso El púrpura de los atardeceres australes frente al océano Vi muñecas de trapo gritar como si fueran violadas Pies descalzos y fríos caminando sobre cenizas Ojos ciegos, henchidos de niebla, antesala de la perdición Árboles milenarios susurrando versos efímeros Volúmenes escritos en alemán donde se sostienen tesis inverosímiles La Reina del Arco Iris me abrazó en el ombligo del mundo Mi cabeza sufrió cuatro heridas como despertares El Nahual anduvo todas las noches a mi alrededor Escuché el croar de la rana bajo la leña Hongos sagrado...