Te pones el sombrero y te haces el bohemio, el artista, el interesante. Postureo. Entre enigmático y místico. Chamánico. Silencios largos y frases cortas. Sentenciando. Exageran cuando te halagan ( "Les pedres en equilibri precari dins un silenci zen, les escultures i els objectes... Són nets, rabiosament mediterranis, tendrament personals..." ). Exageran cuando te critican. Hablar es exagerar siempre. Como amar. Vivir es exagerar . Las piedras son más humildes. Con tu sombrero francés das el pego. Mola. El personaje amenaza con pegarse a tu ego. Hay días que te cansas de ser eso. Hay días que te desnudarías del pasado, del presente y del futuro (es el más jodido: te exige hacer planes, tener proyectos y otras sandeces). Y agradeces que salga el sol otro día para poder desaprender a ser tú. Reinventarte . Y agradeces otra primavera para ver tantas flores llenando los campos de colores. Y agradeces, por encima de todo, ser consciente. Y haber avanzado un poquito más hacia l...