26.8.14

Moncho Borrajo

1 comentari:

Anònim ha dit...

Tiene toda la razón. El problema es que las alternativas también son más de lo mismo. Personas con ninguna o escasa preparación profesional, que no saben ganar el dinero por sí mismos, y que anhelan el dolce far niente de los políticos profesionales. Hasta qué no hayan normas que depuren las responsabilidades de los políticos y se cumplan, no viviremos en una sociedad transparente y justa. De todos modos, sigo creyendo que de todos depende el conseguirlo.

Javier